La Estela Raimondi

Esta lápida fue bautizada así en homenaje al naturalista y geógrafo italiano Antonio Raimondi, quien la llevó a Lima para su estudio y conservación.

Está esculpida en piedra de granito en forma de laja rectangular y mide 1.98 metros de altura por 74 centimetros de ancho y 17 de grosor.

Esta talla es una de las últimas y más importantes esculturas de la divinidad suprema en el arte Chavín, vista desde adelante, la Estela Raimondi representa un dios antropomorfo felinizado.

Al igual que en el Lanzón, esta deidad se nos presenta con pies y brazos humanos, pero con garras y colmillos de jaguar; la boca de labios anchos tiene colmillos que sobresalen, los extremos de la boca estan encurvados hacia abajo en forma opuesta a los del Lanzón.

Los ojos tienen las pupilas hacia arriba y la divinidad está con los brazos abiertos agarrando dos báculos a diestra y siniestra, los que terminan en su parte inferior en cabezas de felinos, mientras que la parte superior tiene cabezas de serpiente.