El señor de Sipán

Es catalogado como el descubrimiento preinca más importante del último medio siglo, el "Señor de Sipán" fue encontrado en 1988 por el arqueólogo peruano Dr. Walter Alva Alva, en el lugar conocido como Huaca Rajada, ubicada en Sipán, localidad a 35 kilometros de Chiclayo (Lambayeque).

La tumba fue hallada a tres metros de profundidad y tenía cinco metros por cada lado.

Contenía esqueletos de dos guerreros y dos concubinas que rodeaban al señor y otros servidores en torno a él y un perro.

Luego se halló al señor dentro de una caja mortuoria, de aproximadamente 2.40 por 1.20 metros, finamente labrado y armado con amarras de cobre; esta caja era de madera.

La cabeza del Señor de Sipán estaba cubierta por varias piezas de oro que cubrían los ojos, la nariz, los dientes, toda la mandíbula inferior, y una patena (platillo de oro) sostenía todo el cráneo.