Baile del Huayno

El huayno es la expresión de alegría, la expresión del espíritu, exteriorizado en forma musical y poética. Constituyó el baile más conocido en todo el imperio de los incas y continúa siendo el baile tradicional en casi todos los pueblos de la serranía.

El huayno se compone de dos partes:

a) La primera precedida de una corta introducción instrumental (entrada), es contable y letrillas de 5 a 12 sílabas aproximadamente de movimiento tranquilo y elegante.

b) La segunda parte generalmente es ejecutada únicamente por instrumentos como adornos y bordones, es más alegre y en esta los bailarines efectúan el famoso zapateo (la fuga).

Por su carácter alegre que esconde el espíritu, dulcifica y y halaga los sentimientos, anteriormente el huayno era ejecutado casi siempre después de un Harawi, costumbre que aún subsiste y que en la costa ha dado lugar al triste con fuga de tondero.

En el huayno nacional se observan ciertas características:

a) Huayno del sur: Es de movimiento pausado y sentimental, los instrumentos preferidos en su interpretación son de cuerda y viento: charango, arpa, quena, guitarra, antara y tinya.

b) Huayno del centro: Es de movimiento un poco más movido y de carácter muy sentimental. Los instrumentos más usados en su interpretación son de viento, cuerda y percusión como: quena, clarinete, saxo, arpa, violín y tinya.

c) Huayno del norte: Es más movido y mestizo de carácter festivo. Su letra termina en un remate (generalmente 2 versos que se repiten). Los instrumentos preferidos son de viento, cuerda y percusión: quena, caja, guitarra, arpa y violín.

El huayno se baila por parejas, tanto el hombre como la mujer llevan un pañuelo o cintas de colores en la mano derecha que agitan con mucha gracia al son de la música.

La mujer delicadamente con la mano izquierda coge un extremo de su falda o pollera, y cuando empieza la segunda parte, o sea, el movimiento rápido, comienza un fuerte zapateo acompañado por las palmas y gritos de alegría de los asistentes, lo que le da al baile un entorno de alegría sin límites.