Zonas donde se establecieron los primeros pobladores de Perú

Los lugares y zonas en los cuales se establecieron estos primeros pobladores han sido descubiertos y estudiados en varios sitios del espacio andino del Perú. Se han hallado sus huellas en unas cuevas o abrigos al norte de la ciudad de Ayacucho, en un paraje llamado Pacaicasa; y en otros ubicados al sur de Huánuco, en unas cuevas llamadas Lauricocha.

Pero aparte de los anteriores, en la costa también se han hallado lugares que fueron los primeros sitios donde fijaron su residencia estos antiquísimos pobladores del Perú. Por ejemplo en Chivateros, cerca de Ancón. Chivateros ahora es un desierto, pero hace 12,000 - 15,000 años tenía más humedad, lo que favoreció allí la aparición de bosques, realidad que a su vez, permitió la recolección de frutos silvestres, raíces y, asimismo, la caza de venados y zorros.

Otros lugares de vida humana muy antiguos en el área andina son Oquendo (próximo a la refinería de petróleo de la Pampilla); Paiján en Trujillo; y Toquepala entre Moquegua y Tacna. Eran cazadores de vizcachas, venados, aves, camélidos.

Por entonces el escenario geográfico del Perú ofrecía condiciones favorables para la vida del hombre, no obstante que eran los tiempos postglaciales. Por eso el territorio altoandino tuvo gran importancia en este proceso de poblamiento y asentamiento humano en nuestro país. Así por ejemplo era el escenario y habitat de esos herbívoros andinos llamados vicuñas, alpacas, guanacos y llamas, a todos los cuales se les conoce con el nombre genérico de camélidos americanos, aunque comúnmente se les llama auquénidos.

Estos animales prefirieron para su vida y reproducción los macizos y altiplanicies andinas de la cadena occidental de los Andes. Gracias a los camélidos, los primeros habitantes del Perú, por un largo tiempo, fueron cazadores superiores, es decir, especializados en dicha actividad con armas de piedra bien trabajadas.

En esta época postglacial, el clima benigno del territorio altoandino presentó, pues, condiciones altamente favorables para la existencia humana. Los descubrimientos arqueológicos hechos en Pacaicasa, Lauricocha y Toquepala permiten deducir que en aquel entonces existió un apreciable poblamiento.