Túpac Amaru

Nació en Tinta, según se supone entre 1740 y 1742, perteneció a una familia indígena noble; desciende directamente de Túpac Amaru, ajusticiado por el virrey Toledo y por eso tomó su nombre.

Recibió la educación que le correspondía a su alcurnia, en Cusco y Lima y a los 18 años contrajo matrimonio con Micaela Bastidas, de Abancay, también de una familia indígena distinguida.

Adquirió una sólida cultura y tenía una extraordinaria inquietud por aprender. Se dedicó al comercio, su aspecto era noble e imponente; su carácter afable, conducta recta así como su generosidad y desprendimiento le hicieron ganar el afecto de quien lo conocía.

En medio de la opresión que sufría el pueblo estalló la gran rebelión en la madrugada del 4 de noviembre de 1780 con el apresamiento del odiado Corregidor Arriaga, que ante una multitud fue ahorcado en la plaza de Tungasuca, después de obligarlo a entregar el tesóro real.

José Gabriel Condorcanqui tomó en ese momento el nombre de Túpac Amaru al asumir la dirección de la rebelión, proclamó aún su adhesión a la corona y a la religión católica e hizo saber que el fin de la revolución es defender a los indígenas contra los abusos y atrocidades de las autoridades españolas.

La victoria de Sangarara le dió el tiempo que necesitaba, pero en lugar de aprovecharlo para organizar militarmente a los rebeldes se empeñó en una dilatada campaña proselitista que lo llevó a Pucará y Lampa, la meseta del Collao, Azángara y otras muchas localidades del sur.

Retornó a Tina cuando ya los españoles habían recibido refuerzos y fueron derrotados en las batallas de Checacupe, Combapata y Tinta, para después ser apresado junto con su familia y otros dirigentes de la rebelión.

Tras horribles tormentos en la cárcel, Túpac Amaru, su familia y otros prisioneros fueron condenados a muerte; al caudillo y a su hijo de 12 años se les obligó a presenciar como se le cortaba la lengua y decapitaba a Hipólito y a Mariano, así como a Francisco Túpac Amaru, luego vieron la muerte de Micaela, que fue estrangulada, así como la de todos los demás ajusticiados.

Cuando hubo presenciado toda esta carnicería se le cortó también la lengua y sus extremidades fueron atadas a cuatro caballos en un intento por descuartizarlo, pero como no lo consiguieron, el caudillo fue decapitado por orden del mismo Areche.

Su cabeza fue colocada en un palo a la entrada de Tinta, lo que se hizo también con sus brazos, poniendo uno en Tungasuca y otro en Caraboya, una pierna en Livitaca y la otra en Lampa.





© 2007-2016 Peruchay.com. Algunos derechos reservados.